Una vez aprendida la técnica de la cata, que se encuentra en la página principal, en este apartado de "ponte a prueba" aprenderéis a diferenciar las características de distintos tipos de vino. Sólo debéis conseguir las botellas de vino que mencionaremos (para ello intentaré aconsejaros vinos asequibles), y colocaros frente al ordenador con el vino correspondiente.
CÓMO DIFERENCIAR ENTRE UN VINO JOVEN Y UN VINO ENVEJECIDO EN BARRICA Y DESPUÉS EN BOTELLA. Para esta prueba utilizaremos dos vinos:
Joven: Luberri 2004 maceración carbónica
Precio aprox. Tienda: 5,40 €
.  
 

Envejecido: Luis Cañas crianza 2002
Precio aprox. Tienda: 6,80 €

   

VISTA Al colocar las dos copas al par e inclinarlas 45º sobre un fondo blanco, apreciaremos distintos matices de color.

 
En la copa del Luberri 2004 se aprecia una intensidad colorante mayor, por ser un vino más joven. Ésta tendrá un color cereza picota con ribetes violáceos. En cambio en Luis Cañas crianza 2.002, tendrá matices menos intensos y un color cereza con ribetes granate.

OLFATO

 
En la fase olfativa, al llevar los vinos a la nariz, apreciaremos que los dos vinos están limpios, sin olores extraños, pero muy diferentes entre sí.
En el Luberri, al mover la copa, se aprecia mayor intensidad aromática (huele más); en cambio, en el Luis Cañas, el potencial aromático es menor, pero, se aprecia mayor complejidad aromática (distintos grupos de aromas).
En el Luberri, se aprecian muchos aromas primarios: aromas aportados por la uva. Si acercamos la copa a la nariz, cerramos los ojos y nos concentramos, apreciaremos recuerdos a fruta roja del bosque (frambuesa, grosellas...), mucha frescura y algún toque a láctico, por ello a más de uno le puede recordar a un yogurt de frutas del bosque. Al final también se puede apreciar un toque algo herbáceo.
En el Luis Cañas, los tipos de aromas son muy diferentes. En la primera impresión, se aprecian los aromas aportados por la barrica. Existe la fruta, pero si en la copa anterior se apreciaban frutas rojas frescas, aquí apreciaremos frutas rojas más maduras, más golosas, y por decirlo de otra forma, a confituras de grosellas. La madera está representada por los recuerdos a vainilla, tostados, cedro (caja de puros) y torrefactos (recordad cuando os acercáis por una tostadora de café).
BOCA
 


Al llevar el Luberri a la boca, la entrada es seca (no tiene azúcares) apreciándose un ligero cosquilleo en la punta de la lengua debido a la efervescencia que aporta el carbónico. Este carbónico producido por la fermentación suele ser normal en los vinos jóvenes recién embotellados. Una vez oxigenado y removido el vino por toda la boca, se aprecia que el vino no deja muchas sensaciones sápidas (podéis sacar la lengua y cerrar los ojos, apreciareis que en la lengua apenas notaréis sensaciones sápidas), pero sí una ligera astringencia (sequedad) en el centro de la lengua y en las encías. La principal característica de este vino en boca sería su largo retronasal: es decir, la gran cantidad de aromas que nos deja en la boca. El final de boca no es muy largo, una vez ingerido el vino no perdura mucho.

El Luis Cañas, al ingerirlo y removerlo, apreciaremos que es más denso y mas pesado que el anterior (debido a que tiene más cuerpo) Entrada seca: si sacáis la lengua y cerráis los ojos, apreciaréis una ligera acidez en los costados de la lengua, y que la lengua escupe algo de saliva; esto es una señal de que tiene un punto de acidez. Después apreciaremos una sensación de amargor en el fondo de la lengua. En las encías superiores, notaremos una sensación de sequedad (como que tenemos algo áspero), pero diferente al vino joven. En el vino joven estamos apreciando una astringencia algo herbácea, y en este vino apreciamos tanicidad aportada por la barrica, que es una aspereza menos herbácea y quizás para algunos más agradable. En mi opinión, las dos son sensaciones agradables pero diferentes. El final de boca del Luis Cañas es largo y agradable por la sensación de llenado de la boca (cuerpo) y por la ligera tanicidad que nos queda en las encías.

RESUMEN
Nos encontramos ante dos vinos más que aceptables en la balanza de calidad precio. El joven mantiene una gran nariz debido a los aromas aportados por la uva. Aunque en boca, comparado con un vino envejecido resultaría ligero, no seria así sí lo comparásemos con otros vinos jóvenes. El segundo es más potente en boca y es más largo, porque tiene más complejidad aromática y más cuerpo.
Nos vemos el mes que viene!!!!